Un inocente juego de carreras llevaría a las astronautas Sofi y Kai a descubrir -casi a la velocidad de la luz- lo que ocurriría en la Tierra, en tan solo 30 segundos de máxima aceleración estelar.
Tras su aterrizaje, las viajeras no reconocerían al ancianito quien con amor las esperaba. Para entender lo sucedido era el momento de traer al Sr Einstein a escena.

